las empresas adelantan los pedidos para esquivar la tensión en los mares



Algunos minoristas europeos ya están haciendo pedidos de los productos más reclamados en Navidad para empezar a llenar los almacenes y evitar el caos en las compras navideñas que se inauguran cada año con el Black Friday. La tensión en el Mar Rojo -ruta clave del comercio- tras los últimos ataque a cargueros con banderas occidentales por parte de los rebeldes hutíes y el aumento de los costes de transporte, que no se prevé que cambie de tendencia, son los dos principales alicientes para adelantar las compras, aunque no todo son ventajas.

La tensión de los últimos meses en el Mar Rojo y en el Golfo de Adén ha limitado el suministro mundial: menos barcos, menos contenedores disponibles. La repercusión de esta situación en los precios es invebitable, de hecho, la relajación de los precios de los contenedores tras alcanzar en enero su pico máximo parece haber llegado a su fin y en las últimas semanas están anotando una fuerte recuperación que previsiblemente se trasladará a los precios de los productos.

Según datos de Xeneta, rastreador del mercado de transporte de mercancías, compartidos por BBC, actualmente el coste medio de envío de un contenedor de 12 metros supera los 4.000 dólares tras haber repuntado un 140% desde 2023.

La lección aprendida durante la pandemia, donde se produjo una grave crisis de suministros, parece seguir presente. Para evitar cualquier desenganche en la cadena de suministro, las empresas han adelantado los pedidos varios meses para prepararse de cara a la Navidad para poder gestionar con tiempo cualquier posible incidente y asegurar la temporada.

Este año sin embargo, dejar la tarea para otoño (cuando se realizan los pedidos para preparar el Black Friday y la Navidad) se antoja arriesgado ya que se estima que la crisis del Mar Rojo pueda extenderse hasta después de verano.

Las rutas llevan ahora más tiempo. Los ataques a los cargueros que viajan de Asia a Europa obligan desde el pasado diciembre a plantear trayectos más largos para sortear la zona conflictiva; ahora el viaje es de más de 100 días, según las cifras que maneja la empresa de logística marítima Kuehne + Nagel.

Que los tiempos de entrega se extiendan más de lo previsto retrasa la disponibilidad de los contenedores, por lo que la rotación también se ve interrumpida en este sentido. Así, las empresas no sólo tienen que hacer frente a mayores costos sino que su dependencia de la disponibilidad de espacio para transportar sus pedidos ha aumentado.

El sector teme que el aumento de la vigilancia en las zonas de ataque de los hutíes deje sin seguridad otras zonas y de más margen de actuación a los piratas somalíes.

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