Italia vuelve a modificar el impuesto a la banca

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El Gobierno de Italia ha modificado este lunes otra vez el texto que concretará el impuesto a la banca por los beneficios extraordinarios percibidos por las subidas de los tipos de interés, con una enmienda que cambia la base impositiva del gravamen y da la opción de esquivar el pago a cambio de ampliar el capital de la entidad.

La nueva enmienda, que deberá aprobarse en el Parlamento, permite a las entidades de crédito elegir entre dos posibilidades: pagar el impuesto o librarse del abono si destinan una cantidad equivalente a dos veces y media de la cuota a aumentar sus reservas no distribuibles.

«La exclusión del impuesto en el caso de que los bancos decidan capitalizar y no pagar la tasa es muy importante», ha celebrado el vicepresidente del Gobierno y líder de Forza Italia, Antonio Tajani, en una nota recogida por los medios de comunicación locales.

Forza Italia fue crítico con la medida

A diferencia de Hermanos de Italia, partido de Giorgia Meloni, y de La Liga de Matteo Salvini, la formación de Tajani se mostraba escéptica con la versión original de la medida, anunciada por sorpresa el mes pasado en un movimiento que provocó la caída de las bolsas europeas y descontentó a una parte de la coalición gobernante.

La tasa continuará aplicándose al 40% sobre los beneficios extraordinarios de los bancos, siempre que el ejercicio de 2023 supere el valor de 2021 en al menos un 10 %.

Pero cambian los límites del impuesto, ahora será al 0,26% de los activos por riesgo ponderado a nivel individual, en vez del 0,1% del total de activos del banco, lo que en la práctica excluye a los bonos gubernamentales, que no están asociados a un riesgo de inversión alto.

«Gracias a Forza Italia la fiscalidad será más equilibrada, se salvaguardarán los intereses de los ahorradores e inversores, las compras de bonos gubernamentales y la especificidad de los distintos bancos», ha indicado Tajani.

Meloni sigue defendiendo el impuesto

No obstante, el Gobierno mantiene la estimación de que su impuesto recaudará unos 3.000 millones de euros para las arcas públicas.

La modificación se presenta después de que el Banco Central Europeo (BCE) advirtiera la semana pasada de que ese impuesto iba a afectar sobre todo a los bancos menos significativos, que son los medianos y pequeños.

Asimismo, la entidad monetaria europea criticó que el impuesto a la banca en Italia, que se ha aplicado por el fuerte y rápido aumento de los tipos de interés, «no tiene en consideración todo el ciclo económico y no incluye, entre otras cosas, los gastos operativos y el coste del riesgo de crédito» como lo hizo con España.

El anuncio del impuesto, un lunes de agosto por la noche tras un Consejo de Ministros, provocó un desplome en las bolsas europeas que, sin embargo, no preocupó a la primera ministra, Giorgia Meloni.

«Es una iniciativa que quería yo porque creo que se debe enviar un mensaje con respecto a la idea de un estado justo, que hace las cosas que se deben hacer», respondió la líder ultraderechista en una entrevista días después.

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