España necesita una avalancha de inmigrantes y retrasar más la jubilación para evitar un colapso laboral, según Allianz

España necesita una avalancha de inmigrantes y retrasar más la jubilación para evitar un colapso laboral, según Allianz


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La larga lista de problemas que afectan a corto plazo a la economía de Europa está generando una densa cortina de humo que no deja ver los problemas, quizá incluso más graves, a los que se enfrentará el viejo continente en el medio y largo plazo. Entre estos problemas destaca la escasez de trabajadores a la que se van a enfrentar los grandes países, salvo ‘milagro’. Hoy ya se pueden atisbar algunos efectos de este problema producto de lo que se podría denominar como ‘gran depresión demográfica’ de Europa. Ante esta situación, los economistas de Allianz han realizado sus cálculos para proponer soluciones al descenso en picado de la población en edad de trabajar.

Hasta 2050, la población en edad de trabajar en la UE-27 se reducirá en un 20%. Además, dentro de Europa, Italia, España y Alemania se verán aún más afectadas por el cambio demográfico. En este contexto, los economistas de Allianz estudian qué podría necesitar cada país para amortiguar el efecto del cambio demográfico en los mercados laborales en los cuatro países más grandes: Alemania, Francia, Italia y España, analizando escenarios con diferentes combinaciones de participación de la fuerza laboral, productividad y migración.

La conclusión es clara, si no hay una revolución en la productividad, estos países tendrán que aprobar durísimas reformas, trabajar muchas más horas (jornadas laborales más largas), tolerar la entrada masiva de migrantes o, simplemente, admitir que vamos a vivir peor: menores niveles de renta y escasez de trabajadores en prácticamente todos los sectores.

-Escenario de ‘sólo inmigración’: aquí se asume que todas las variables del mercado laboral se mantienen constantes en los niveles actuales, es decir, la participación en la fuerza laboral y las tasas de empleo, así como la proporción de trabajo a tiempo parcial y el número promedio de horas semanales reales de trabajo en todos los grupos y la edad de jubilación de nacionales y extranjeros no cambia. En este escenario, el objetivo es mantener las horas de trabajo totales constantes, asumiendo que una buena parte de la población se va a jubilar.

La población en edad de trabajar en España caerá. Variante media es el escenario más probable.

En este escenario, según los cálculos de Allianz, España necesitaría que llegasen cada año una cantidad de extranjeros similar a toda la población de Bilbao entera. Cabe repetir que en este escenario se mantienen constantes las otras variables, es decir, no se aumenta la edad de jubilación por encima de lo previsto actualmente ni se produce una revolución en la productividad. Así, «para mantener constante el número total de horas trabajadas hasta 2050, en España el número de inmigrantes por años tendría que ser de 338.000«, aseguran los expertos de Allianz. Este escenario recuerda algunos planteados por la autoridad fiscal (Airef), que cada cierto tiempo publica un informe sobre las previsiones para el mercado laboral y las pensiones.

-En el escenario de ‘solo recursos internos’ se reduce el saldo migratorio neto a cero a partir de 2024 y calculan cómo las variables del mercado laboral (la participación de la fuerza laboral y las tasas de empleo, así como la proporción de trabajo a tiempo parcial y el número promedio de horas semanales reales de trabajo) y la edad de jubilación, deben cambiar para mantener el número total de horas trabajadas en el nivel actual hasta 2050.

Aquí, para evitar un colapso del mercado laboral, España necesitaría vivir una auténtica revolución: «Sería necesario aumentar aún más la edad de jubilación hasta los 68 años, y la tasa de participación en la fuerza laboral tendría que aumentar en el caso de los hombres del 82,2% al 89,3%, y en el caso de las mujeres del 73,5% al 82,5%. La tasa de desempleo tendría que caer por debajo del 6% en el largo plazo (cabe recordar que ahora está en el 12% tras años de intensísima creación de empleo)», sostiene el informe.

Además, la proporción de hombres empleados a tiempo parcial tendría que caer del 6% al 2,2% y la de mujeres del 20,6% al 16,5%. Además, se necesitaría un marcado aumento del número medio de hora reales de trabajo semanal en los empleos a tiempo parcial, es decir, de 20 a 28 horas en el caso de los hombres y de 20 a 26 horas en el caso de las mujeres que trabajan a tiempo parcial, mientras que los que trabajan a tiempo completo tendría que pasar de 40 a 43,3 horas en el caso de los hombres y de 37,9 horas a 43,8 horas para mujeres. Esto implicaría que el número total de horas trabajadas por trabajador tendría que llegar a 1.820 horas, un nivel cercano al observado actualmente en EEUU, explican los analistas de Allianz.

-En el escenario de ‘reforma’ se elige una combinación de posibles cambios de todas las variables. «Utilizamos Suecia como punto de referencia con respecto a la participación en la fuerza laboral y las tasas de empleo, así como las proporciones de empleo a tiempo parcial de la población total y extranjera. Para el número medio de horas de trabajo semanales reales, se utilizó Suiza como punto de referencia. Cuando los niveles actuales en el país respectivo eran más favorables que en Suecia o Suiza, tomamos el valor nacional», explican desde Allianz.

En el escenario de ‘reforma’ en España se señala que la edad de jubilación tendría que aumentarse gradualmente hasta los 68 años hasta 2050, y la tasa de participación en la fuerza laboral tendría que aumentar en el caso de los hombres del 82,2% al 86,4%, y en el caso de las mujeres del 73,5% al 80,8%.

Al igual que en los escenarios de ‘sólo recursos internos’, la tasa de paro tendría que caer por debajo del 6% en el largo plazo. Mientras que el número medio de horas de trabajo semanales reales en los trabajadores a tiempo parcial tendría que aumentar de 19,8 horas a 25,0 horas en el caso de los hombres y de 19,9 a 23,1 horas en el caso de las mujeres que trabajan a tiempo parcial. «Mantuvimos constante el número promedio de horas semanales reales de trabajo a tiempo completo. En estas condiciones, el número promedio de extranjeros por año necesarios para mantener el número total de horas trabajadas anualmente al menos estable hasta 2050 disminuiría a un promedio de 131.000«, sentencian los expertos de la aseguradora alemana. Todo ello en medio del proceso actual para reducir la jornada laboral en España.

-En el escenario de ‘adecuación o combinación perfecta’ se implementan los mismos cambios que en el escenario de ‘reforma’, con una excepción que es que los migrantes que lleguen trabajen prácticamente todo: «Con respecto a la integración de los extranjeros en el mercado laboral, asumimos que la participación en la fuerza laboral de los migrantes hombres sería cercana al 100% y la de mujeres migrantes cercana al 93%. En este escenario, la entrada promedio necesaria de extranjeros por año disminuiría a 106.000 en España». Es decir, España podría reducir la entrada de extranjeros en casi 25.000 por años respecto al escenario de ‘reforma’.

-En el escenario de ‘solo aumentos de productividad’ se establece que, debido a la mayor automatización y uso de la inteligencia artificial, la productividad general a largo plazo es un 10% más alta de lo que es hoy. Aquí no hay cambios en la edad de jubilación, la tasa laboral, las tasas de participación y empleo de la fuerza, así como la proporción de trabajo a tiempo parcial y el número medio de horas semanales reales de trabajo. En este escenario, la disminución en el total de horas trabajadas se reduciría un -22% en el caso de España y la entrada de extranjeros tendría que ser de 238.000 por año.

¿Y qué pasa en el resto de Europa?

Extrapolando estos escenarios a las otras grandes economías de la eurozona, si el saldo migratorio neto fuera cero de aquí a 2050 y todas las variables del mercado laboral se mantuvieran constantes, el número total de horas trabajadas en Alemania disminuiría un 23%, pasando de los 62.000 millones actuales a 48.000 millones en 2050, en consonancia con la evolución de su población en edad de trabajar. En Italia, la disminución sería aún mayor, del 30%, mientras que en Francia la reducción sería de un mero 7%.

En el escenario en el que los efectos del cambio demográfico en el mercado laboral se amortiguaran únicamente con la inmigración, en Alemania serían necesarios una media de 482.000 extranjeros al año a partir de 2024 para mantener el número total de horas trabajadas en el nivel de 2023 hasta 2050. Dado que muchos de estos trabajadores irían muy probablemente acompañados de miembros de su familia, las cifras de migración neta resultantes en el futuro podrían superar fácilmente la migración neta media de alrededor de 342.000 desde principios de siglo, estima el informe.

«Aparte del hecho de que esta elevada cifra media fue impulsada principalmente por la afluencia récord de inmigrantes procedentes de países de Oriente Medio en 2015 y de Ucrania en 2022, con una migración neta que alcanzó nuevos niveles récord de 1,1 millones y 1,5 millones respectivamente, los acalorados debates actuales sobre inmigración e integración apuntan a una restricción más que a una expansión de la inmigración futura», señalan los economistas de Allianz.

En este escenario, Italia necesitaría una entrada anual de 414.000 inmigrantes al año para mantener constante el número actual de horas totales trabajadas hasta 2050. Por el contrario, gracias a un descenso de la población mucho más débil debido a la tasa de fertilidad comparativamente alta, Francia dependería en mucho menor grado de una afluencia de extranjeros, necesitando una media de 115.000 inmigrantes al año para amortiguar el impacto del cambio demográfico en su mercado laboral

Confiar únicamente en los recursos internos tampoco será probablemente una solución única en las otras grandes economías de la región. En Alemania no solo sería necesario un nuevo aumento de la edad de jubilación hasta los 68 años (ahora se prevé que aumente de los 66 a los 67 años hasta 2031), sino también un aumento de la tasa de actividad de las mujeres del 78,1% actual al 80,9% en 2050, junto con una reducción a más de la mitad de los porcentajes de empleo a tiempo parcial. Y sobre todo, sería necesario un notable aumento del número medio de horas semanales efectivas de trabajo.

«Esto supondría una inversión de la mayor parte de las tendencias observadas en Alemania durante los últimos años. Y a pesar de que el aumento a una media de 1.843 horas trabajadas por persona activa en el mercado laboral en este escenario simplemente acercaría el número medio de horas trabajadas por trabajador al nivel observado actualmente en EEUU, es bastante improbable que ningún político o representante sindical proponga nunca un aumento de la jornada laboral o, alternativamente, la reducción del derecho a vacaciones, de seis a, por ejemplo, cuatro semanas al año», explican los expertos de Allianz.

En Italia, además de un aumento similar de la edad de jubilación (está fijada en 67 aunque la media es de 62), la tasa de actividad tendría que aumentar en el caso de los hombres del 78,8% al 87,2%, y en el de las mujeres del 59,3% al 80,2%. La tasa de desempleo tendría que descender por debajo del 6% a largo plazo. Además, la proporción de mujeres empleadas a tiempo parcial tendría que bajar del 31,3% al 25%. Por el contrario, en Francia, un aumento de la tasa de actividad de los hombres del 85,7% al 91,4%, y de las mujeres del 79,2% al 86,2%, bastaría para mantener el número de horas trabajadas al menos estable hasta 2050.

En el escenario de reforma para Alemania, los cálculos de Allianz asumen un aumento gradual de la edad de jubilación hasta los 68 años y de la tasa de actividad de las mujeres del 78,1% al 80,9%, combinado con un marcado descenso de la proporción de mujeres en el empleo a tiempo parcial del 48,4% al 25,6%, un aumento del número medio de horas semanales reales de trabajo a tiempo parcial de 21,2 a 23,3 en el caso de las mujeres y de 20,5 a 25,4 horas en los hombres.

Además, suponen que la integración de los extranjeros en el mercado laboral mejorará y las tasas de participación laboral alcanzarán los niveles observados en Suecia. Al mismo tiempo, han mantenido constante el número medio de horas semanales efectivas de trabajo a tiempo completo. En estas condiciones, el número medio de extranjeros al año necesario para mantener al menos estable el número total de horas anuales trabajadas hasta 2050 descendería a una media de 200.000.

Siguiendo con la hipótesis de reforma, en Italia, además del aumento de la edad de jubilación, la tasa de actividad tendría que aumentar en el caso de los hombres del 78,8% al 84,4%, y en el de las mujeres del 59,3% al 78,6%. Al igual que en los escenarios de solo recursos internos, la tasa de desempleo tendría que descender por debajo del 6% a largo plazo. Además, la proporción de mujeres que trabajan a tiempo parcial tendría que bajar del 31,3% al 24,9%. En estas condiciones, el número medio de extranjeros al año necesario para mantener al menos estable el número total de horas anuales trabajadas hasta 2050 descendería a una media de 89.000. En Francia, un aumento de las tasas de actividad, especialmente en las edades más avanzadas, hasta los niveles actuales de Suecia bastaría para mantener estable el número total de horas trabajadas a largo plazo.

En el escenario de adecuación perfecta (perfect match), es decir, si las tasas de actividad de los inmigrantes varones se aproximaran al 100% y las de las mujeres al 93%, la entrada media necesaria de extranjeros al año disminuiría aún más, a saber, a 175.000 en el caso de Alemania y a 75.000 en Italia. En el escenario en el que todo el mérito recae en la productividad, la disminución del total de horas trabajadas se reduciría a un 15% en Alemania y el número medio de inmigrantes necesarios al año bajaría a 298.000. En Italia, las cifras respectivas serían de -23% y 297.000. En Francia, un aumento de la productividad de esta magnitud bastaría para mantener estable el número total de horas trabajadas hasta 2050.

Dentro del apartado migratorio, los analistas de Allianz subrayan un aspecto muy a tener en cuenta, y es que la competencia mundial por los emigrantes cualificados va a intensificarse: «La población en edad de trabajar está disminuyendo también en los países emisores más importantes de Europa del Este. Hasta 2050, se espera que la población de entre 20 y 64 años disminuya un tercio en Bulgaria, un 26% en Polonia y un 22% en Rumanía. Las grandes economías asiáticas y latinoamericanas también tendrán que hacer frente al cambio demográfico. Dado que la población de entre 20 y 39 años va a disminuir en todas las regiones del mundo, excepto en África, las economías europeas tendrán que redoblar sus esfuerzos para atraer a inmigrantes cualificados».

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