El IEE mejora sus proyecciones económicas para España al 2,3% de media para 2024

El IEE mejora sus proyecciones económicas para España al 2,3% de media para 2024


ShopyMoon - Climatización & Hogar

El Instituto de Estudios Económicos (IEE) ha revisado al alza su previsión de crecimiento para la economía española en 2024, elevándola del 1,5% al 2,3%. Para 2025, el IEE anticipa un crecimiento más moderado del 1,8%. Estas estimaciones se desprenden del informe semestral de Coyuntura Económica, titulado «La competitividad como oportunidad para la mejora de nuestro bienestar», presentado por Íñigo Fernández de Mesa y Gregorio Izquierdo, presidente y director general del IEE respectivamente.

El informe destaca un primer semestre de 2024 marcado por un dinamismo económico significativo, aunque prevé una moderación en la segunda mitad del año que afectará el crecimiento de 2025. Los factores clave que impulsan el crecimiento incluyen una mejora en la renta familiar, mayor ahorro, condiciones financieras más favorables, el buen desempeño del sector exterior, el impacto de los fondos europeos en la inversión, y la resiliencia del mercado laboral.

En términos de empleo, el IEE proyecta un crecimiento del 2,3% en 2024 y del 1,5% en 2025, con una tasa de desempleo que bajará del 11,6% al 11,2% en 2025. Las empresas están haciendo esfuerzos significativos para mantener y aumentar sus plantillas, a pesar de enfrentar mayores costes laborales unitarios, que han aumentado un 20% desde 2019. No obstante, a pesar del dinamismo del empleo, los niveles de paro continúan siendo elevados, con casi 3 millones de desempleados y una tasa de paro que repuntó hasta el 12,3% en el primer trimestre, siendo la tasa más elevada de la Unión Europea, prácticamente el doble de la media europea. La nota positiva es que sigue bajando la tasa de temporalidad en el sector privado, que se sitúa en el 12,3%, lo que supone un mínimo histórico, diez puntos porcentuales menos que hace dos años y menos de la mitad de la correspondiente al sector público, que se encuentra alrededor del 30%.

En el primer trimestre de 2024, las cotizaciones obligatorias en España han aumentado un 22,6% en comparación con el mismo periodo de 2019. España sigue siendo uno de los países europeos con mayores cotizaciones sociales pagadas por las empresas, representando el 9,5% del PIB en 2022, por encima del promedio de la UE, que es del 7,1%.

El IPC se mantiene

La inflación se espera que se mantenga en un 3,5% de media en 2024, con una desaceleración del componente subyacente al 3%. Para 2025, la inflación general podría bajar al 2,1% y la subyacente al 2,3%.

El componente energético ha pasado a contribuir positivamente a la inflación general. Aunque los alimentos han moderado el ritmo de aumento de precios, la inflación subyacente ha frenado su descenso y ha registrado un ligero repunte. Se espera que los precios de alimentos y bienes industriales no energéticos sigan desacelerándose, pero el dinamismo de la demanda de servicios y el aumento de los costes de producción, especialmente salariales, podrían dificultar la contención de precios en este sector. El IEE prevé que la inflación se mantenga en un 3,5% de media en 2024 y que la inflación general y subyacente se sitúen en el 2,1% y 2,3%, respectivamente, en 2025.

El informe también advierte sobre el déficit público, que podría situarse en el -3,4% del PIB en 2024 y en el -3,1% en 2025 si no se producen cambios en las políticas fiscales y presupuestarias. Se enfatiza la necesidad de reformas para mejorar la productividad y corregir los elevados niveles de desempleo y endeudamiento.

El Índice de Competitividad del International Institute for Management Development (IMD) revela una «llamativa caída» de España al puesto 40 entre 67 países en 2024, bajando desde la posición 36 en 2023. Este descenso es preocupante, ya que refleja un empeoramiento continuo de la competitividad del país.

Entre 2020 y 2023, los tipos de cambio efectivo real basados en precios de bienes y servicios destinados a la exportación muestran una pérdida significativa de competitividad. La participación de manufacturas industriales dentro de estas exportaciones muestra las dificultades competitivas de este sector, en el que la estructura de costes se ve más afectada por el encarecimiento de los precios de los bienes intermedios y de capital.

Desafíos económicos

Además, el IEE señala otros desafíos, como la debilidad de la inversión en bienes de equipo y los bajos niveles de inversión empresarial, que están un 6,4% por debajo del último trimestre de 2019. También se destaca la escasez de vivienda en ciertas áreas, lo que podría limitar la movilidad laboral y la entrada de trabajadores extranjeros.

España, al igual que otros países europeos, se encuentra en un momento crucial donde la digitalización de las empresas, especialmente las pymes, juega un papel fundamental en su adaptación y competitividad en el mercado global. Este proceso no solo implica la adopción de tecnologías avanzadas, sino también la capacitación adecuada del capital humano y la reformulación del marco educativo para alinearlo con las nuevas demandas del sector empresarial. Por ello, el IEE subraya la importancia de mejorar el capital humano, adaptar las políticas del mercado laboral a las nuevas realidades y fomentar el crecimiento empresarial para asegurar un desarrollo económico sostenido en el futuro.

Los retos que enfrenta la economía española no solo demandan respuestas rápidas y efectivas, sino también una visión a largo plazo que garantice su sostenibilidad y competitividad en un mundo cada vez más dinámico y exigente. La capacidad de adaptación y la implementación de políticas estratégicas serán determinantes para el futuro económico del país.

WhatsAppTwitterLinkedinBeloudBeloud

En www.eleconomista.es

ShopyMoon - Climatización & Hogar