El BCE sigue con el ciclo de descensos y baja los tipos al 2% para enfrentar la incertidumbre
Un paso más para afrontar más seguros la incertidumbre. El Banco Central Europeo (BCE) ha rebajado este jueves un cuarto de punto los tipos de interés, hasta dejar la referencia principal en el 2%. Es la octava bajada que realiza la entidad presidida por Christine Lagarde desde que inició el ciclo de descensos, en junio del año pasado. “Estamos llegando al final del camino”, ha reconocido. Así, con alguna pausa por el camino, los tipos han pasado del 4% al 2% en un año, la cota más reducida desde el 2022.
Los datos de inflación, cada vez más moderada y cercana al objetivo del 2% del BCE, empujan a la rebaja. La medida, tomada en la reunión del Consejo de Gobierno, llega también en un entorno de incertidumbre, con las idas y venidas de los aranceles de EE.UU. El BCE habla en su comunicado de “un primer trimestre más vigoroso de lo esperado junto con unas perspectivas más débiles para el resto del año”, y cree que la eurozona tendría “capacidad de resistencia frente a las perturbaciones mundiales”.
Con el recorte al 2%, “creemos que estamos en una buena posición para navegar las condiciones de incertidumbre que aparecerán los próximos meses”, ha planteado Lagarde. La decisión no ha sido unánime, con un miembro discordante. Las medidas comerciales o las guerras son “una gran fuente de incertidumbre”, ha reiterado la francesa. Pese a ello, aunque las exportaciones se pueden ver damnificadas, “hay varios factores que mantienen la resiliencia de la economía y deberían mantener el crecimiento en el plazo medio”, principalmente los planes de gasto en defensa e infraestructuras.
La inflación se situó en el 1,9% en mayo, con la subyacente en el 2,3%, en niveles cercanos al 2% de objetivo del BCE. La crisis de precios tras la pandemia y la guerra en Ucrania se desinfla, con un euro reforzado en la guerra comercial que abarata las importaciones. A la vez, los precios de la energía -principalmente el petróleo- también han descendido. Para rematar, las presiones salariales han ido menguando.
El BCE ha actualizado sus previsiones este jueves, recortando la inflación esperada para el 2025 y el 2026 al 2% y el 1,6% respectivamente, tres décimas menos en cada caso. Para el 2027 la fija en el 2%. “Reflejan principalmente unos supuestos más bajos referidos a los precios energéticos y una apreciación del euro”, expone en el comunicado posterior a la reunión del Consejo.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, y el vicepresidente, Luis de Guindos, este jueves en la rueda de prensa en Frankfurt
“Capacidad de resistencia frente a las perturbaciones mundiales”
En el apartado económico, se combina “un primer trimestre más vigoroso de lo esperado junto con unas perspectivas más débiles para el resto del año”. Se prevé un avance de la economía del 0,9% para el 2025, sin cambios sobre las previsiones anteriores. “Aunque se espera que la incertidumbre sobre las políticas comerciales afecte a la inversión empresarial y a las exportaciones, especialmente a corto plazo, el aumento de la inversión pública en defensa e infraestructuras respaldará progresivamente el crecimiento a medio plazo”, se destaca. Un juego de contrarrestar fuerzas. El aumento de los ingresos de las familias y un mercado laboral “sólido” permitirán gastar más, lo que unido a una financiación más barata “debería reforzar la capacidad de resistencia de la economía frente a las perturbaciones mundiales”. Para el 2026 se proyecta un repunte del PIB del 1,1% -una décima menos- y para el 2027 del 1,3%.
El BCE ha trazado varios escenarios con los aranceles. Las cifras anteriores son el escenario base. En uno suave, en el que se retiren los aranceles recíprocos y desaparezca la incertidumbre, el PIB avanzaría un 1,2% este año y el 1,5% el que viene. En el lado contrario, en un escenario severo, con más subidas arancelarias y una respuesta idéntica de la UE, el PIB se deprimiría al 0,5% este año y al 0,7% el siguiente.
En un escenario de aranceles “severos” la economía avanzaría solo un 0,5% este año
Para tomar nuevas decisiones, el banco insiste en hacerlo con un análisis de datos en mano, reunión a reunión. No ha dado pistas sobre si llegará una pausa o sobre más rebajas, pero sí ha señalado que “estamos llegando al final del ciclo”. “No nos comprometemos a una senda específica”, ha reiterado Lagarde al comparecer ante los medios.
Los analistas aún esperan otro descenso. No llegaría en la reunión de julio, cuando se tomará un descanso en las decisiones. Se espera como muy pronto para septiembre y que sea de otro cuarto de punto, hasta dejar la tasa principal en el 1,75%. Ahí, en un territorio que se considera neutral, concluiría el camino a la baja. “Posteriormente, esperamos que el BCE se mantenga a la espera. Hablar de subidas de tipos en el 2026 parece prematuro, dada la ralentización de la inflación y el planteamiento del Banco, muy dependiente de los datos, en un entorno de incertidumbre”, analiza Irene Lauro, economista para Europa de Schroders.
“Estamos llegando al final del ciclo”: el mercado espera otra rebaja después del verano
Con el descenso de hoy, la zona euro se distancia todavía más de los tipos que se ven en EE.UU., en una horquilla del 4,25%-4,50% en un entorno de mayor incertidumbre por las políticas de Donald Trump. Entre los primeros efectos de la rebaja de hoy se da un abaratamiento de los costes de financiación, tanto empresariales como de los hogares.
El ejemplo más claro está en las hipotecas. “El Euribor siempre reacciona con rapidez a los movimientos del BCE, y seguramente lo veamos caer más claramente en los próximos días. Aunque cerró mayo en el 2,081%, si se confirma la bajada de tipos, es muy posible que empiece a registrar valores diarios por debajo del 2%, y que incluso la media mensual de junio baje de ese umbral”, cree Simone Colombelli, director de hipotecas del portal iAhorro. Además de abaratar la cuota de los ya hipotecados, abre la puerta a una revisión de ofertas.
A la vez, se reduce la retribución de opciones seguras como depósitos o cuentas remuneradas. “La rentabilidad de cuentas remuneradas y depósitos a plazo seguirá bajando y será difícil encontrar productos por encima del 2%”, comenta Pablo Vega, experto en materia financiera del comparador Roams.
Respecto a la opa del BBVA sobre el Sabadell, que en estos momentos analiza el Gobierno por cuestiones de interés general, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, ha dicho que esperarán a una resolución antes de emitir cualquier opinión, ya que sería “especular”.
“No me vais a ver la espalda”
Tras la polémica por la supuesta negociación con el Foro Económico Mundial para dejar el cargo y tomar las riendas de dicha organización, Lagarde ha aclarado que “siempre he estado cometida a mi misión y estoy determinada a completar mi mandato”. “No me vais a ver la espalda”, ha remachado.















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