El Banco de España advierte del aumento de hogares que no pueden cubrir sus gastos esenciales







El Banco de España advierte que el número de hogares que no puede hacer frente a sus gastos esenciales se ha incrementado. En el último Informe de la situación financiera de los hogares y las empresas del primer trimestre de 2023, publicado este jueves, señala que en 2020 el 7% de los hogares no cubría los gastos esenciales con su renta bruta, una cifra que subiría al 9% en 2022 por el efecto de la inflación y la subida de tipos de interés. Además, el porcentaje de hogares en una situación especialmente frágil -los que no pueden cubrir gastos ni con su renta ni con sus depósitos durante más de un mes- se elevaría del 3,4% al 4,1%.

Asimismo, las familias con menos renta tuvieron que destinar a su gasto esencial un 87% de sus ingresos en 2022, una cifra por encima del 79% de 2021. Por ello, la entidad cree que este contexto «podría recomendar» la introducción de medidas de apoyo para los colectivos más afectados.

Aunque el Banco de España indica que «la situación económica de los hogares ha experimentado una mejora» y ha recuperado poder adquisitivo de forma progresiva desde 2021 -cuando la perdió por acusado periodo inflacionerio-, «se ha intensificado el efecto adverso de la subida de los tipos de interés sobre la renta disponible de los deudores». Así lo indica el Banco de España  donde pone el foco en el efecto de las subidas de los tipos de interés en la economía de los hogares y empresas.

Aunque la recuperación del poder adquisitivo se debió al impulso del empleo, la subida de salarios nominales y una relajación de la inflación, lla entidad remarca que a los hogares les cuesta más financiarse y también acceder al dinero prestado, algo que afecta más a las familias de menor renta.

Durante los últimos meses, los costes de financiación de los hogares y empresas han seguido elevándose de forma generalizada como reflejo de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), que ha mantenido su agenda de subidas de los tipos de interés hasta el actual entorno del 4%. De forma paralela, «la oferta de crédito bancario se estaría volviendo más restrictiva«, según las últimas encuestas realizadas a prestamistas (bancos) como a prestatarios (empresas y hogares).

Todo esto ha tenido impacto directo en la economía de muchos hogares. El coste medio de la deuda ha subido un 65% desde diciembre de 2021 hasta abril de 2023, y se ha concentrado en familias con préstamos a tipo variable. Con todo, «los hogares de menor renta están en una peor situación relativa para afrontar el repunte de la inflación», señala el informe.

Afecta más a familias con menor renta y empresas pequeñas

«El aumento de las dificultades de acceso al crédito habría afectado especialmente a las familias de menor renta y, en el caso de las empresas, a las de menor tamaño, las constituidas recientemente y las que presentan mayores vulnerabilidades financieras», señala el informe.

Asimismo, la entidad destaca que la menor demanda de fondos por los mayores tipos de interés, junto con la reducción de la oferta, se ha traducido «en un notable descenso de la nueva financiación captada por los hogares y las empresas». En el caos de las familias, se ha notado más en los préstamos para adquirir una vivienda y en las empresas, la contracción es más acusada en préstamos de mayor importe y operaciones de grandes compañías.

«El consumo de los hogares que pertenecen al quintil inferior de la distribución de la renta absorbe prácticamente los ingresos disponibles», señala el Banco de España, y estos hogares dedican un 55% de sus ingresos al gasto de bienes de primera necesidad (alimentos y productos energéticos), frente al 30% del quintil mediano. Como recuerda la entidad, «la inflación ha tenido una incidencia notable en los bienes y servicios básicos», de forma que los hogares con menor renta han soportado una inflación más alta que la reflejada en el conjunto de la economía.

«En este contexto, se detectan algunos indicios de deterioro de la calidad crediticia en los préstamos concedidos a los hogares», indica el Banco de España. Aunque los créditos dudosos -aquellos con indicadores negativos sobre el pago de la operación- bajaron con fuerza desde finales de 2022, la entidad indica que hay un repunte de los créditos que los bancos consideran «de categoría de vigilancia especial«, que son aquellos cuyos riesgos han aumentado notablemente desde su origen, pero no llegan a ser dudosos. Este aumento de crédito afectó más a la adquisición de una vivienda que al consumo.

Con todo, la tasa de ahorro de los hogares ha dejado de tender a la baja y ha repuntado recientemente después de alcanzar niveles récord durante la pandemia. Esto puede deberse a una mejora en la capacidad adquisitiva de las familias y la contracción del consumo.

Evolución favorable de las empresas, pero dividido por sectores

El Banco de España señala que «la situación económica de las empresas ha seguido mostrando, en conjunto, una evolución favorable, aunque con cierta heterogeneidad por sectores». Los excedentes empresariales aumentaron por el avance de la actividad económica y también por el impulso de sus ventas. «Como resultado de todo ello, la rentabilidad de las empresas se situaría, en la mayoría de las ramas, en niveles superiores a los de antes de la pandemia», a pesar de los mayores costes del servicio de la deuda que estarían frenando el crecimiento de los beneficios. La entidad señala que estas interpretaciones se obtienen de una muestra reducida de empresas, generalmente de gran dimensión.

De forma paralela, los colchones de liquidez de las entidades no han mostrado variaciones importantes durante los últimos meses y se mantendrían en niveles superiores a los de 2019.

«Al igual que en el caso de los hogares, las ratios de deuda sobre las rentas de las empresas también han descendido en los últimos trimestres», señala el Banco de España, por la mejora de excedentes y la caída de recursos ajenos.

En este contexto, destacad que «la proporción de empresas financieramente vulnerables habría continuado descendiendo y no se aprecian señales de un deterioro significativo de la calidad crediticia de las empresas». Los préstamos dudosos y en vigilancia especial han ido bajando en los últimos meses, y los descensos se han notado más en sectores que más se vieron dañados por la pandemia, cuya capacidad de pago ha mejorado notablemente desde 2022 al normalizarse la actividad económica.

En www.rtve.es