El Abanca Ademar hace valer sus galones
El Abanca Ademar se jugará este sábado el billete a Europa. Lo hará en las semifinales de una Copa del Rey que en su primera criba de la fase final medía a los leoneses frente al Alcobendas. Y que por diferencia de potencial les abría de par en par las puertas con un triunfo final por 27-36. Los madrileños solo pudieron aguantar 15 minutos frente a un rival como el ademarista que cuando elevó su nivel de prestaciones allanó de manera consistente su camino.
Además, dada la diferencia de empaque entre ambos equipos, pudo ahorrar fuerzas para las semifinales, porque no necesitó de todos sus recursos para deshacerse de un Balonmano Alcobendas, que le presionó durante el primer tiempo antes de rendirse.
El Abanca Ademar lo tenía claro. Quería un encuentro sin sobresaltos, algo que no pudo evitar la última víctima en este torneo de los madrileños, un Balonmano Nava eliminado en la ronda previa a estos cuartos de final.
Los leoneses tuvieron que esperar porque, contra pronóstico, mandó Alcobendas en los primeros minutos de partido favorecidos por la apática defensa de los de Dani Gordo, que permitía el lucimiento de Velasco y Anthony Pinto para ir a remolque en el marcador. Hasta que se llegó al 11-11. Y ahí, con posesión para el Alcobendas los madrileños iban a fallar desde los siete metros posibilitando que en la siguiente acción y desde la misma distancia los ademaristas lograran ponerse por delante por 11-12. Y a partir de ahí el pulso empezó a decantarse del lado leonés.
Dani Gordo: «El partido salió como deseábamos»
Dani Gordo, entrenador del Abanca Ademar, se mostró satisfecho por el resultado y por el papel desempeñado por sus jugadores. «Sabíamos como iba a desarrollarse el encuentro. Ha salido según el guion. Eso nos ha permitido regular en cuanto a esfuerzo de los jugadores para el partido que jugaremos este sábado y que para nosotros es una final».
La esperada jerarquía del Abanca Ademar en este choque la puso su mejor jugador de la temporada, Carlos Álvarez, con uno de sus goles clásicos (11-12). El ya nuevo jugador del Sporting de Lisboa se convirtió con el canterano Sergio Sánchez en el elemento diferencial para alcanzar el descanso con una diferencia de cuatro goles para los de Dani Gordo. Y unas sensaciones de que la diferencia iba a crecer de manera más consistente en la segunda parte.
El cansancio hizo mella en los madrileños y la segunda mitad se le hizo larga a Alcobendas cuando el Ademar metió una marcha más y se fue a siete goles, lo que le permitió administrar una victoria con comodidad y reservar jugadores para este sábado.












