Citibox: buzones que son cofres del tesoro con 130 millones de euros | Negocios




“Algunas veces la solución al problema está delante de nosotros”. Eso fue lo que pensó David Bernabeu cuando tras una mala experiencia al recibir un paquete en su casa decidió poner en marcha Citibox, una empresa tecnológica que, a través de una red de buzones instalados en edificios residenciales y una aplicación móvil, permite a los usuarios recibir sus pedidos en el portal de casa, de forma gratuita y sin adaptar la agenda a los horarios del repartidor. “Todos hemos recibido cartas en casa y tenemos unas infraestructuras desde hace siglos que se llaman buzones. ¿Por qué no adaptarlos a las nuevas formas de comprar?”, explica el consejero delegado de la empresa.

Esta solución en forma de empresa emergente, que también ahorra a las empresas de distribución tener que hacer varios intentos en las entregas, ha facturado 65 millones de euros en el último ejercicio. Además, acaba de hacerse con Celeritas, una compañía dedicada a la logística inversa, con la intención de comenzar a gestionar las devoluciones desde casa. “En vez de empezar todo desde cero, aprender y buscar clientes, decidimos adquirir una empresa que ya poseía todo eso”, explica. Una vez consolidado su negocio en España, explica el consejero delegado, tratarán de internacionalizar su actividad comenzando por Londres (Reino Unido).

La operación de compra de Celeritas se cerró el pasado mes de septiembre por un importe de 21 millones de euros que la empresa obtuvo a través de la emisión de deuda y de una ampliación de capital por parte de sus socios. No es la primera vez que Celeritas cambia de manos, de hecho, en 2012 fue adquirida por SGEL, una compañía dedicada a la distribución de prensa, y en 2015 pasó a manos de la firma de capital riesgo Springwater. Con la fusión, el consejero delegado de Citibox espera incrementar su facturación desde los 65 millones de 2022 hasta los 130 millones al cierre de 2023. Un salto que se apoya en el negocio de las devoluciones: “Intentamos optimizar el proceso haciendo que un mismo repartidor pueda depositar una entrega en un buzón y aprovechar el desplazamiento para recoger devoluciones”, afirma.

Última milla

La carrera ascendente de Citibox se explica, en parte, porque trata de dar soluciones a uno de los grandes retos del negocio de ventas por internet: la logística de última milla. Esto es, la entrega o recogida del paquete al destinatario final. Según los datos que maneja el sector, entre un 17% y un 20% de los paquetes que se envían no llegan a manos del comprador final a la primera, “con el consiguiente gasto para la empresa de reparto, el impacto medioambiental y el aumento del tráfico en las ciudades que eso conlleva”, explica el empresario.

Las compras por internet cada vez son más habituales. De acuerdo con un informe elaborado por la consultora Deloitte, el denominado e-commerce creció un 20% en el año posterior a la pandemia y el 86% de las operaciones demandaban que el paquete se entregase en el domicilio y no en un punto de recogida. Por otro lado, según los datos publicados por la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), el comercio electrónico superó en España los 72.000 millones de euros en 2022, con un aumento del 25% sobre los resultados del año anterior, siendo la compra de prendas de vestir la segunda rama con mayores ingresos por este medio, después de los operadores turísticos. Bernabeu añade que el buen comportamiento del sector, el avance de la compañía y las sugerencias de sus usuarios les han llevado a ampliar el negocio hacia el ámbito de las devoluciones.

Citibox cuenta con algo más de medio millón de usuarios en España desde que echó a andar en 2016, y sus 50.000 buzones están disponibles en 10.000 edificios de Madrid y Valencia. Sin embargo, el camino para integrarse en el negocio no fue sencillo: “En un primer momento me costó convencer a las distribuidoras, porque lo veían como un gasto adicional”. Bernabeu explica que para mostrar el valor añadido de su proyecto les propuso a las grandes empresas de reparto compartir parte del dinero que ellas se iban a ahorrar optimizando las entregas: “Les propuse que mi tarifa fuese la mitad de lo que ellos ahorrarían entregando un paquete a la primera, en vez de al segundo o tercer intento. Tras varios experimentos, conseguí convencerles”, argumenta. Así fue como pasó de una oficina con tres empleados en 2016 hasta su actual plantilla de 225 trabajadores.

Los ingresos de la compañía proceden de los contratos que tienen con las empresas de logística y distribución, por lo que el usuario final no debe pagar nada por el uso ni por la instalación de los buzones. “La gente nos pregunta dónde está el truco, pero cuando les cuento que nuestros clientes son otras empresas lo entienden”, cuenta. De hecho, define el avance de la compañía como un “progreso sostenido” y explica que la gente se va convenciendo a medida que comprueba que es un sistema cómodo y que no requiere de obras ni tarifas. “Solo instalamos unos buzones que se abren con el teléfono móvil y un sistema para que el repartidor pueda entrar en el portal”, concluye.

A medio plazo, su objetivo es crecer, y por eso se ha fijado en el Reino Unido. Bernabeu explica que, una vez “perfeccionado” su modelo de negocio en Madrid, darán el salto a Londres. “Allí se encuentra el mercado más grande de e-commerce en Europa”. De hecho, el 61% del comercio electrónico europeo está dominado por el Reino Unido, Alemania y Francia, una cifra que asciende hasta el 69% si se realiza una comparativa en el marco de la Unión Europea, según los datos de Ecommerce Europe. “Es un mercado enorme donde el comercio electrónico tiene mucha más penetración que en España, y vamos a por él”, concluye.

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