Cinco gráficos que evidencian el asombroso ascenso de Nvidia al estrellato de los chips | Mercados Financieros



Toda la ilusión y expectativa del potencial transformador de la inteligencia artificial (IA) parece estar contenida en seis letras: Nvidia. La fabricante de chips ha desafiado trimestre tras trimestre todas las previsiones de los analistas de Wall Street, experimentando un meteórico crecimiento bursátil en los últimos dos años y codeándose ya con las empresas más valiosas del globo. El potencial de la tecnología de Nvidia para entrenar a la inteligencia artificial ha impulsado a la empresa al club de las grandes tecnológicas.

Pero la fortísima subida no está apoyada en simples expectativas; al contrario, los inversores celebran los resultados y las previsiones récord publicadas hace dos semanas por la empresa, que produjeron que en una sola jornada la capitalización creciera 170.000 millones de euros, más que el valor total de General Electric. Nada se puede dar por sentado cuando Nvidia está de por medio. Cinco gráficos explican el asalto de la marca al podio bursátil mundial.

Quien hubiese invertido 1.000 euros en Nvidia cuando salió a Bolsa, en enero de 1999, ahora poseería cerca de cuatro millones de euros. La acción de la firma tiene uno de los retornos más sólidos registrados, según los analistas de Bloomberg. Solo en los dos últimos años ha crecido un 550% en Bolsa empujada, en primera instancia, por la demanda de tarjetas gráficas (GPU por las siglas en inglés) que sirven de base para los complejos sistemas que entrenan la inteligencia artificial. La cotización empezó a aumentar con fuerza después de que OpenAI anunciase que había usado miles de tarjetas de la fabricante para entrenar al bot de inteligencia artificial, ChatGPT. Estas tarjetas, usadas por gamers (jugadores de videojuegos) tanto aficionados como profesionales, están diseñadas para soportar mucha carga de trabajo en paralelo, a diferencia de los procesadores estándar, preparados para concentrarse en una tarea. Ello hace que sean idóneas para la IA.

Así, a partir de las populares y codiciadas tarjetas GeForce RT, Nvidia también ha anunciado unos procesadores especiales, los H200, diseñados para entrenar grandes modelos de lenguaje. “El equipo ha estado trabajando diligentemente con sus socios de la cadena de suministro para prepararse para este próximo gran aumento de volumen”, advierten desde JP Morgan.

El vertiginoso aumento de chips para entrenar a la IA ha disparado la apuesta por la marca, que ha alcanzado una capitalización en Bolsa de 2,81 millones de dólares, no muy lejos de Apple y Microsoft que valen 2,9 y 3,08 billones, respectivamente. Solo en 2024, las acciones se han más que duplicado, sumando alrededor de 1,1 billones de dólares en capitalización de mercado. El rally de la empresa de Santa Clara (California) ha agregado más que Alphabet, Microsoft y Amazon juntos. “No se parece a nada que hayamos visto en tecnología desde el inicio de Internet en 1995”, proclaman desde la firma de análisis Wedbush Securities.

Los ingresos de la empresa con sede en Santa Clara (California) se han triplicado en 12 meses hasta alcanzar los 26.044 millones de dólares (unos 24.008 millones de euros al tipo de cambio actual) durante el primer trimestre fiscal que acaba en abril. Otros fabricantes de tarjetas gráficas, como AMD cosecharon unos 6.168 millones de euros en el último trimestre, según sus últimos resultados.

Los centros de datos se han convertido en el plato fuerte del negocio. Esta división acapara el 87% de la facturación de la empresa frente al 60% del primer trimestre del pasado año. “La próxima revolución industrial ha comenzado empresas y países se están asociando con Nvidia para cambiar los centros de datos tradicionales, por la computación acelerada y construir un nuevo tipo de centros de datos, fabricas de IA, para producir una nueva materia prima: la inteligencia artificial”, señalaba Jenhsun Huang, director ejecutivo y fundador de la marca.

Hace una semana, Nvidia informaba que en el primer trimestre del actual ejercicio los beneficios se habían multiplicado por más de siete, pasando de 2.043 millones de euros del ejercicio anterior a 14.881 millones en este, un salto del 628% y una nueva marca récord. Solo Alphabhet, Apple y Microsoft generaron ganancias superiores en el último semestre.

La empresa del logo verde mantiene ajetreados a los analistas que han tenido que revisar más de una vez las previsiones de crecimiento al alza. Hace dos semanas el fabricante de chips comunicó que sus ingresos serían un 53% superiores a lo que esperaban los expertos. Los analistas de Wells Fargo, que habían pronosticado ganancias por acción para todo el año de 4,10 euros, terminaron prediciendo 7,12 euros.

La reacción tuvo sus efectos inmediatos en la cotización de la entidad. Las acciones subieron un 24% el jueves 23 de mayo, añadiendo cerca de 170.000 millones de euros a la capitalización de la empresa. Este movimiento en los valores de Nasdaq fue uno de los mayores saltos de capitalización de mercado en la historia y supuso un aumento de valor cercano superior a lo que valen empresas como el grupo Walt Disney o General Electric, o la suma del importe en bolsa de Santander, BBVA y CaixaBank juntos.

A esto hay que sumar la fuerte demanda de tarjetas H100, por parte, incluso, de algunos grandes de Silicon Valley, como meta, que tiene la intención de comprar más de 350.000 unidades para fin de año. El apetito por esta microtecnología, de momento, parece insaciable.

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