Barcelona, innovación al servicio de la defensa del futuro
La celebración del Foro para la Paz y la Seguridad en Europa, el próximo 19 de junio en Barcelona, llega en un momento decisivo. La situación geopolítica actual ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con las capacidades tecnológicas y productivas necesarias para garantizar la ansiada autonomía estratégica. El plan de inversión en defensa y seguridad lanzado por la Unión Europea, que movilizará hasta 800.000 millones de euros entre inversión pública y privada, abre una oportunidad histórica para que regiones con capacidades reales se conviertan en actores estratégicos de la nueva arquitectura de defensa europea. Cataluña, y muy especialmente su capital, están en una excelente posición para ocupar un lugar señalado en este nuevo paradigma tecnológico.
Con esa convicción, en EM&E Group hemos decidido apostar por Barcelona, donde contamos con oficinas enfocadas en el desarrollo software, algoritmos avanzados, inteligencia artificial y sistemas aplicados a entornos críticos, capaces de anticipar amenazas y construir soluciones eficaces y flexibles. Esta inversión refleja el reconocimiento de que la defensa actual y futura no se sostiene solo en capacidades industriales tradicionales, sino que está cada vez más determinada por la innovación tecnológica, especialmente en el ámbito digital. Y para ello, hemos apostado por el talento local, jóvenes ingenieros especializados en electrónica, física, robótica o programación IA.
OTEOS-S, sistema electroóptico desarrollado por EM&E Group. / EM&E Group
El entorno acompaña esta iniciativa. Barcelona está experimentando una profunda transformación, impulsada por la digitalización avanzada y la automatización. En áreas como la Zona Franca, se están consolidando proyectos vinculados a la robótica, la fabricación aditiva, los sistemas ciberfísicos, la computación cuántica o el software embebido. Y no olvidemos que el desarrollo de estas tecnologías tiene un carácter dual, no solo aplicable al sector de la defensa, sino al ámbito civil.
La propia Generalitat de Catalunya está impulsando el desarrollo de este clúster industrial orientado a tecnologías avanzadas, favoreciendo la integración entre el sector privado y el ámbito académico. Precisamente, el refuerzo de la colaboración entre la industria y las universidades y centros de formación es fundamental para construir un sector tecnológico robusto que genere empleo cualificado entre nuestros jóvenes.
En definitiva, los conflictos actuales han demostrado que la capacitación tecnológica es fundamental para evitar la dependencia externa. El ecosistema tecnológico catalán es un lugar donde la industria nacional puede colaborar, sumando capacidades y creando sinergias que nos permitan fortalecer la posición de España en el ámbito europeo de defensa. Y para nosotros es un orgullo contribuir a este objetivo.













