anuncia un ERE y despedirá a 197 trabajadores

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El sector editorial comienza a desmoronarse y se escuda en que se enfrenta a nuevos retos, por lo que deberá adaptarse a los tiempos para poder seguir siendo rentable.

El Grupo SM acometerá un Expediente de Regulación de Empleo que afectará a entre el 25% y el 30% de de toda la plantilla, presumiblemente afectará a 197 personas. La editorial comunicó a los sindicatos el pasado 6 de febrero su intención de plantear el ERE «por causas económicas y productivas» derivadas de las nuevas circunstancias a las que deben hacer frente las editoriales, que están chocando frontalmente con la tecnología o el hecho de que los libros se compartan, se utilicen mucho menos o incluso se prescinda de ellos en numerosos centros educativos.

SM considera que la crisis se debe al «cambio en las reglas del juego» en el sector, que se traducen en los «sistemas de gratuidad» de los libros de texto que ponen en práctica las comunidades autónomas, el descenso en el uso de materiales educativos y los sistemas de libros compartidos, además de la «la irrupción de nuevos competidores e incluso el descenso de la natalidad».

Todo ello habría repercutido en la solvencia de la editorial fundada por la Compañía de María en 1940. «Las reglas del juego del sector editorial han cambiado sustancialmente», asegura la empresa, que considera que actualmente esas nuevas reglas les impiden «ser competitivos».

Los despidos que plantea SM se producirán «con la indemnización mínima establecida por ley», según denuncia la plantilla, que lamenta que se haya llegado a esta situación «debido en enorme medida a una mala gestión«.

Los trabajadores consideran que «la sensación de indignación está muy extendida entre el colectivo de trabajadoras y trabajadores, al constatar que, una vez más, el sufrimiento generado por una supuesta crisis económica propiciada por los dirigentes de la empresa va a recaer de manera desproporcionada en quienes no la han provocado».

Así se han expresado los trabajadores de SM en un comunicado en el que aluden a que la mayoría de la plantilla ya vive una situación de precariedad, «con salarios congelados prácticamente desde 2009», que ahora se verá agravada.

El comunicado asegura que el despacho de abogados Garrigues, encargado de asesorar a SM, «propone una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades (el mínimo legal)» y además «la primera propuesta de la empresa ni siquiera contempla la voluntariedad de las bajas ni la posibilidad de efectuar prejubilaciones para paliar el daño causado a la plantilla».

No es solo el ERE y el despido de casi un tercio de la plantilla lo que preocupa a los trabajadores de SM. Los empleados afirman que «no se trata solo de que no haya futuro para los 197 compañeras y compañeros que serían despedidos, sino que no existe ningún plan para los otros 488 compañeras y compañeros que se quedarán trabajando».

Los sindicatos, por su parte, consideran que la empresa está siendo «inflexible» y no plantea alternativas, además de afirmar que el ERE es una media «exagerada» a pesar de los malos resultados del grupo. La plantilla de SM cree que «el ERE no es la solución» y ha comenzado a movilizarse realizando paros de 15 minutos cada día. Además, acusan a la empresa de tomar esta medida para que SM sea más «sostenible», pero sin aportar ningún plan de viabilidad para ello.

Tras los pasos de Vicens Vives

El cambio de circunstancias, sobre todo para los libros escolares, tiene buena parte de la culpa de que el sector viva dificultades, y deberá adaptarse a los nuevos tiepos para seguir siendo solvente. El ERE de SM se suma al que ya presentó el pasado mes de diciembre la editorial Vicens Vives, que afectaba al 21% de su plantilla, 82 despidos que trataron de reducirse a 62. Finalmente la empresa y los trabajadores llegaron a un acuerdo para poder adaptarse «al nuevo contexto económico del sector y salvaguardar el proyecto empresarial».

El ERE afectó a 9 de los 11 centros de trabajo de Vicens Vives y los trabajadores implicados aceptaron una indemnización de 20 días de sueldo por año trabajado con el añadido de un 25% de este importe: un 10% a pagar en el momento de la firma y otro 15% en noviembre de 2024.

VIcens Vives llevaba años acumulando pérdidas en el negocio de los libros de texto escolares. Estas se elevaron en el año 2020 a cerca de 11 millones de euros, que con los resultados de otros cursos supusieron pérdidas totales de 15 millones de euros en tres años.

La agonía de Enciclopèdia

Otro de los grupos editoriales con dificultades es el Grupo Enciclopèdia, fundado en 1980 y heredero de Enciclopèdia Catalana. El grupo acumulaba a finales de 2023 números similares a los de Vicens Vives, con una deuda de 15 millones de euros, con crédito de 5,5 millones de euros con el Instituto Catalán de Finanzas.

Ni los cerca de 8 millones que pagó el grupo Bon Preu pagó por la sede del Grupo Enciclopèdia parecen mitigar la crisis de esta empresa de la que Joan Abellà es director general desde 2019 y que tiene algo más de 100 empleados.

Los problemas del Grupo Enciclopèdia eran un secreto a voces en los últimos tiempos y se hicieron mucho más patentes el pasado mes de noviembre, cuando más de una veintena de editoriales agrupadas bajo el nombre de Xarxa de Llibres interpusieron una demanda contra la distribuidora Ágora, propiedad del grupo, en la que le reclamaban 2,8 millones de euros.

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